Agencia Anadolu
08 Octubre 2018•Actualizar: 09 Octubre 2018
La presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Maria Fernanda Espinosa, aseguró que el proceso de reforma del Consejo de Seguridad de la ONU depende de la voluntad política de los Estados miembros.
En una entrevista con la Agencia Anadolu, Espinosa dijo que la necesidad de una reforma en el Consejo de Seguridad ha sido un tema de debate durante más de dos décadas.
La Asamblea General, compuesta por 193 miembros, uno de los más altos organismos de formulación de políticas en la ONU, es presidida por cuarta vez en la historia de la organización por una mujer.
"Tenemos un proceso de negociación intergubernamental en curso (durante 10 años) y el proceso continúa", le dijo a la Agencia Anadolu.
El cuerpo ha sido criticado por no responder a las crisis globales, ya que cada miembro del Consejo de Seguridad tiene poder de veto y puede vetar resoluciones importantes.
El consejo, que es el principal responsable del mantenimiento de la paz y la seguridad internacional, cuenta con 15 miembros, incluidos cinco miembros permanentes: China, Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y Rusia, con poder de veto sobre cualquierresolución.
Espinosa dijo que pronto nombrará a dos co-facilitadores para liderar las negociaciones.
"Fomentaré el diálogo y promoveré la agenda, pero depende mucho de la voluntad política y del ritmo con el que los Estados miembros quieran liderar el proceso", señaló.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha abogado durante mucho tiempo por reformar la estructura del Consejo de Seguridad, diciendo que "el mundo es más grande que cinco".
En su reciente discurso, en la sesión de clausura del Foro Mundial de TRT en Estambul, Erdogan dijo que el Consejo de Seguridad debería tener representación de países de todos los continentes del mundo.
Entre otros, África exige dos asientos permanentes en el Consejo, ya que asegura que muchos temas discutidos en la ONU están relacionados con este continente.
Espinosa se comprometió a ejercer su papel como presidente, pero aclaró que no puede obligar "a los Estados miembros a cambiar de posición. Es un tema muy polémico y divisivo".
"Como presidente de la Asamblea General tengo que reunir todas las voces para fomentar el diálogo", afirmó.
Además, Japón y Alemania declararon que quieren asientos permanentes en el cuerpo con el poder de veto de los cinco miembros permanentes actuales.
*Juan Felipe Vélez contribuyó con la redacción de esta nota.