Elena Teslova
24 Abril 2020•Actualizar: 24 Abril 2020
Rusia elogió el jueves los esfuerzos de Turquía en Idlib, al noroeste de Siria, para eliminar a los grupos terroristas. En una conferencia de prensa en la capital, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Zajárova, dijo que Moscú espera que el Ejército turco separe los grupos de oposición de los que denomina "terroristas" en la región.
"Este trabajo [para expulsar a los grupos radicales] se enfrenta a la oposición activa de los grupos radicales que permanecen en la zona de desescalamiento. En este sentido, destacamos los esfuerzos de Ankara para expulsar a los militantes de la zona de la autopista M4", dijo.
La estratégica autopista M4, también conocida como la carretera entre Alepo y Al-Hasakah, está a unos 30 kilómetros de la frontera sur de Turquía. Conecta a Idlib con las ciudades de Alepo y Latakia.
El mes pasado, Ankara y Moscú acordaron "cesar todas las acciones militares a lo largo de la línea de contacto en la zona de desecalamiento de Idlib". Las patrullas conjuntas de Rusia y Turquía a lo largo de la M4 fueron parte del acuerdo alcanzado tras la muerte de 34 soldados turcos en un atentado en Siria.
Idlib ha estado sitiado durante mucho tiempo por las fuerzas del régimen de Bashar al Assad y sus aliados, y los anteriores ceses del fuego para la región estuvieron plagados de violaciones.
La situación en Libia
En cuanto a la situación en Libia, Zajárova dijo que Moscú está preocupado por los recientes acontecimientos en el país devastado por la guerra. "La intensificación de las hostilidades entre las fuerzas que apoyan al Gobierno del Acuerdo Nacional y las unidades del Ejército Nacional Libio indica, en nuestra opinión, que el alto el fuego anunciado este enero ya no está siendo respetado por las partes beligerantes", señaló.
Desde la destitución y muerte del líder Muamar Gadafi en 2011, han surgido dos rivalidades por el poder en Libia: una al este del país africano, apoyada principalmente por Egipto y los Emiratos Árabes Unidos, y el Gobierno del Acuerdo Nacional (GNA) con sede en Trípoli, que goza de reconocimiento internacional y la ONU.
El gobierno legítimo de Libia ha sido atacado por el general alzado en armas Jalifa Haftar desde hace un año, y más de 1.000 personas han muerto en la violencia. El 12 de enero, las partes en conflicto anunciaron un cese del fuego en respuesta a un llamamiento conjunto de los dirigentes turco y ruso. Sin embargo, las conversaciones terminaron sin lograr un acuerdo común después de que Haftar abandonara Moscú sin firmar la resolución.
*José Ricardo Báez G. contribuyó con la redacción de esta noticia.