Susana Patricia Noguera Montoya
11 Diciembre 2017•Actualizar: 12 Diciembre 2017
Luis Gustavo Moreno, exjefe de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía General de Colombia, aceptó su responsabilidad en los delitos de concusión y utilización indebida de información oficial privilegiada ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia.
El caso hace parte de una investigación conocida en los medios locales como el “cartel de la toga”, en la que se ha encontrado que diversos magistrados y fiscales pedían dinero a cambio de desviar investigaciones.
La justicia colombiana y estadounidense señala a Moreno de haberle pedido al exgobernador colombiano Alejandro Lyons Muskus un millonario pago para desviar una investigación en su contra.
Lyons era investigado por irregularidades con las regalías (la distribución de los ingresos provenientes de la explotación de los recursos naturales) del departamento de Córdoba en el periodo 2012-2015.
“Con dolor y vergüenza acepto mi responsabilidad”, dijo el exfiscal ante los magistrados
El fiscal del caso afirma que Moreno “dio información privilegiada a los medios de comunicación sobre detalles de las investigaciones que no eran de conocimiento público”.
Moreno ha sido señalado de participar en otros entramados de corrupción en el poder judicial.
La Corte Suprema de Justicia de Colombia indicó que el destituido congresista Musa Besaile habría pagado USD 686.000 a Moreno para que distribuyera el dinero entre los magistrados de la Alta Corte que tuvieran la capacidad de amañar una investigación que se adelantaba en su contra por presuntos nexos con paramilitares.
Moreno también dijo que personalmente le pagó USD 188.000 al exmagistrado de la Corte Suprema, Francisco Ricaurte, para que desviara investigaciones en contra de congresistas.
El exfiscal está colaborando con la justicia colombiana con la esperanza de que se le rebaje la pena principal, y luego será extraditado a Estados Unidos para responder por el delito de conspiración para lavar activos.