Erdal Türkoğlu
28 Marzo 2018•Actualizar: 28 Marzo 2018
Tras ser liberado por las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) en el marco de la Operación Rama de Olivo (ZDH), los residentes de la localidad de Afrin, en el noroeste de Siria, relatan la opresión bajo la cual vivían cuando la organización terrorista del YPG/PKK controlaba la ciudad.
“Nos quitaron nuestros vehículos y nuestras casas fueron derrumbadas. Nos oprimieron mucho. Estamos muy cansados. Nadie tenía el derecho a hablar o a defenderse. Al que hablaba se lo llevaban de su casa. Tampoco sabíamos a donde los llevaban", relata Ramazan Hüseyin, habitante de Afrin de 63 años, quien conversó con el corresponsal de la Agencia Anadolu en la zona.
"Después de haberse escapado de ellos, mi hijo sigue perdido. No sé dónde está. Damos las gracias a Turquía y a la Media Luna Roja Turca. Hacen todo lo que les pedimos”, agregó Husein.
Los residentes de Afrin intentan dejar atrás los días difíciles y duros que han pasado bajo el yugo del YPG/PKK e intentan normalizar su vida cotidiana.
“Los soldados turcos son bienvenidos. Estamos dispuestos a hacer lo que podamos por ellos. Esperamos que con el tiempo nuestras necesidades queden satisfechas”, cuenta Abdurrahman Nahsan, de 72 años, indicando que han pasado días muy difíciles, pero que ahora se sienten más seguros.
Nahsan dice que tras años de terror ya no les quedaba dinero ni para comprar pan.
*Daniel Gallego contribuyó con la redacción de esta nota.